Clubes de adultos mayores: el ritual que sí funciona
Cada campaña repite la misma escena: un candidato compartiendo una once en un club de adultos mayores o conversando con dirigentas de un centro de madres. Es una imagen tan repetida que muchas veces se la trata como un cliché de la política antigua, algo que se hace por costumbre más que por estrategia. Los datos disponibles sobre estas organizaciones sugieren que descartarla sería un error de cálculo, no un gesto de modernidad.
El tamaño real de esta red, poco conocido
Un estudio del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica, citado por La Tercera, identificó 13.310 organizaciones de personas mayores activas en Chile, con 270.531 participantes en total, cerca de 10% de toda la población mayor del país organizada formalmente de esta manera. La Región Metropolitana concentra 33% de esas organizaciones, con 4.350 clubes, y la región de Valparaíso otro 12%, con 1.624. Viña del Mar, por sí sola, tiene 376 clubes, la mayor cantidad de cualquier comuna del país. Esto no es un puñado disperso de grupos informales. Es una red organizada, con personalidad jurídica y financiamiento público a través de Senama, presente en prácticamente todas las comunas de Chile.


Por qué una sola visita rinde más que una casa por casa
Como revisamos en nuestra nota sobre puerta a puerta, el contacto en persona es el método de movilización con mayor efecto medido. Visitar un club de adultos mayores es, en cierto sentido, una versión concentrada de esa misma lógica: en una sola visita, un candidato entra en contacto directo con decenas de personas que además se conocen entre sí, conversan regularmente y van a comentar esa visita dentro de su propio círculo social durante semanas. Es contacto personal con un multiplicador de boca en boca incorporado, algo que ninguna casa visitada de forma aislada puede ofrecer por sí sola.
Una coincidencia que pocas campañas explotan
Como vimos en nuestra nota sobre televisión y radio, los adultos mayores son, al mismo tiempo, el público más fiel de la televisión abierta, con un consumo diario que supera las cinco horas entre los mayores de 70 años. Es decir, el mismo segmento que se puede alcanzar de forma eficiente en persona, a través de una red ya organizada, es también el más alcanzable por los medios tradicionales. Pocas campañas cruzan estas dos ventajas de forma deliberada.
El riesgo de hacerlo mal
Esta táctica solo rinde si la visita es genuina y no un simple registro fotográfico apurado. Una comunidad que se conoce entre sí y conversa con frecuencia detecta con facilidad cuándo una visita fue solo protocolar, y ese tipo de percepción se comparte tan rápido como cualquier otra dentro del grupo.
¿Sabe cuántos clubes de adultos mayores y centros de madres activos hay en su comuna, y cuáles realmente vale la pena visitar?
Conversemos sobre cómo mapeamos esta red para su territorio específico.
LLEGAMOS A TODO CHILE
Programa una reunión

